jueves, 11 de octubre de 2012

Del Gorrión que no quería volar.

Sale el sol y te alistas
con mirada inocente,
cantas vivo felizmente;
tú, soñador que analizas,
las zancadas indecisas.
¿Por qué no vuelas?, ¡aletea!
abre el pico, corretea,
deja tus ramas y hojas.
Espabila, no seas floja;
Camachuelo, ¡ya aletea!.


Emman.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Aleación y alotropía.

Y me preguntas una vez más, mirando mis ojos, mis yagas; inyectándome dosis letales de locura, abrazando mi debilidad como seda raída en la pendiente de mi risco de ausencias. Y me preguntas una vez más, mientras braceas tranquilamente en mis fluidos salinos que se evaporan para calmar mis temores y llenarse continuamente con el aguacero de tu incertidumbre casi infinita. Y sigues preguntado, no te es basto mi dominio en el que destronado por tu aflicción estoy; mis bastas praderas, mis bosques de delirios, que irradian con tu presencia y crece a tu porción de magnanimidad. 
 Y ahora me pregunto yo, como si fuese necesario preguntarme también y necesario preguntarte a ti:
 
¿Por qué fue necesario asesinar nuestra aleación, que es inmortal, que se cobija con nuestra amnesia?
 
Respiro el frio de la lluvia que asecha mi cuestión, mientras mi mirada ve profundamente los residuos del cielo. Con escasa valentía levanto mi taza de café y cierro mis ojos deseando que esto, en verdad, nunca termine.

Emman.

martes, 14 de agosto de 2012

Acecho.

En tu morada sutil,
la claridad preserva tu esencia
y la sombra cuan servil,
resiste, atisba tu existencia;
el fino tono de piel,
perfume arrobante cual Sylvestris.
Que cautiva mi ser,
condenándolo a un eterno ocaso.
Cálido y boyante.

Emman.




Mirma

Es fácil mirarme en tus ojos, tocarme en tus manos.
Es fácil sentirte corazón. Sentir mil caricias, dentro de ti.

Emman.

martes, 7 de agosto de 2012

Breve romance de ocasión.

Tus labios que me enganchan.
Tus ojos con temple frio.
Me aíslan en la penumbra.
Apagan el fuego mio.

Emman.