Eres manantial que
quema mi cuerpo,
ansiedad
que desgarra mi piel
y la posee cual trofeo.
Eres el amor y
dolor de mis pensamientos
más honesto,
lo mejor cuando quieres y
lo que más quiero
cuando puedes.
Eres belleza asesina,
protectora
de mis fantasías y
verdugo cruel
de mis temores.
En palabras sabias.
Eres
lo mejor
que he conocido.
Emman.
Del pensar, para pensar... Nadie, nada, usa, huye, sigue, siente. Solo junto al tiempo, solo todo el tiempo... Muerto.
domingo, 8 de diciembre de 2013
¿Por qué?
Y es que así son las cosas,
yo te amo en silencio y
anhelo cada día bienestar
para ti en secreto.
¿Por qué?
Preguntarás con
una diminuta rabia por
quizá nunca saberlo.
Mientras lo sigo haciendo
esperando que algún día
también lo hagas.
Emman.
yo te amo en silencio y
anhelo cada día bienestar
para ti en secreto.
¿Por qué?
Preguntarás con
una diminuta rabia por
quizá nunca saberlo.
Mientras lo sigo haciendo
esperando que algún día
también lo hagas.
Emman.
Germen y resignación
I
Se cubre bajo las sabanas
invitando con su mirada viajera
al eterno vació de un falso amor.
II
—¿Quién él?
Se preguntaba mientras sus cuerpos
se aproximaban lentamente al infinito.
Enhuesados, dejaban atrás el mar
de indiferencias y a la par se convertían
en arena fértil para Megascolides.
III
Es inevitable el suspiro propicio
al mirar lo que yace bajo la piel.
Bailas emanando todo tu sentir
y nos volvemos así mismos
ajenos de nosotros y
de todo lo que nos rodea tras los
bordes de tu piel.
IV
Sin querer ser más ni nada
respiro el brillo de tus ojos mientras
devoro la parte más suave de tu lengua.
Perdiéndome en los contornos uniformes
de tus orejas...
V
Me tiene atrapado,
adentra su cuerpo al mio,
hunde sus frustraciones y esperanzas
mientras exhala mi esencia susurrándome
el silencioso latido de su corazón.
Emman.
Se cubre bajo las sabanas
invitando con su mirada viajera
al eterno vació de un falso amor.
II
—¿Quién él?
Se preguntaba mientras sus cuerpos
se aproximaban lentamente al infinito.
Enhuesados, dejaban atrás el mar
de indiferencias y a la par se convertían
en arena fértil para Megascolides.
III
Es inevitable el suspiro propicio
al mirar lo que yace bajo la piel.
Bailas emanando todo tu sentir
y nos volvemos así mismos
ajenos de nosotros y
de todo lo que nos rodea tras los
bordes de tu piel.
IV
Sin querer ser más ni nada
respiro el brillo de tus ojos mientras
devoro la parte más suave de tu lengua.
Perdiéndome en los contornos uniformes
de tus orejas...
V
Me tiene atrapado,
adentra su cuerpo al mio,
hunde sus frustraciones y esperanzas
mientras exhala mi esencia susurrándome
el silencioso latido de su corazón.
Emman.
He de decirte
He de decirte que no hay más valor distante,
la paloma en el cielo se evapora creando nubes,
las cascadas caen con repeticiones engañosas
mientras nuestra vista atisba nuevas personas.
He de decirte que las desiguales pisadas golpean los mares
de nuestra oscuridad, encontrándonos a la muerte
dentro de nuestra mente, provocando siluetas varias
que giran con sutil belleza rasgando nuestra piel.
He de decirte que si sigues tu camino, no podré mirar más
tu mirada herida esparciendo ríos en mis bosques solitarios.
Los cantos que evocan mi espíritu y renacen mis pulsaciones.
Hermosa paloma sobre el cielo del placer efímero.
He de decirte que si te disipas de mí habrá intemperie,
crearas ojivas cristalinas empapadas de melancolía.
Se perderán una vez más nuestros ojos y
los suspiros absortos entonaran el cántico del invierno.
He de decirte una sola vez más.
Astro de mis noches. Brote de mis atardeceres.
Que te odio desde el fondo de mi corazón
Y que también te quiero
con toda mi alma...
Emman.
la paloma en el cielo se evapora creando nubes,
las cascadas caen con repeticiones engañosas
mientras nuestra vista atisba nuevas personas.
He de decirte que las desiguales pisadas golpean los mares
de nuestra oscuridad, encontrándonos a la muerte
dentro de nuestra mente, provocando siluetas varias
que giran con sutil belleza rasgando nuestra piel.
He de decirte que si sigues tu camino, no podré mirar más
tu mirada herida esparciendo ríos en mis bosques solitarios.
Los cantos que evocan mi espíritu y renacen mis pulsaciones.
Hermosa paloma sobre el cielo del placer efímero.
He de decirte que si te disipas de mí habrá intemperie,
crearas ojivas cristalinas empapadas de melancolía.
Se perderán una vez más nuestros ojos y
los suspiros absortos entonaran el cántico del invierno.
He de decirte una sola vez más.
Astro de mis noches. Brote de mis atardeceres.
Que te odio desde el fondo de mi corazón
Y que también te quiero
con toda mi alma...
Emman.
Fanales ingenuos
Realmente
no sabía lo que hacia, creí que era la manera más fácil de obtener
dinero para el aborto. Mi novio me ha dejado y no tenía otra solución,
no había nada más. Pensé al ver el anuncio en el periódico: “se busca
mujer joven para modelar lencería, gran salario y trato justo”. De
inmediato llamé y obtuve el trabajo, al día siguiente me citaron en sus
oficinas, una zona bastante lujosa, por un instante soñé en modelar en
Francia, Italia, Alemania. Mientras hablaba con la recepcionista que me
invitaba a subir al tercer piso.
En el elevador, a un costado se
encontraba un sujeto bien vestido, con voz agitada, jadeante, me
comenzó hablar y al instante sus manos cubrieron mi rostro mientras
escuchaba vagamente un “hola, buenas tardes”…
—Mira, esta despertándose.
—Ya era hora, quizá la excitación le ha despertado.
—¡Idiota!, es por que la estas ahogando.
—Jajajajajaja, lo siento, es que su expresión es genial.
No podía creerlo, no quería, mi llanto no paraba, el hecho de ni
siquiera poder gritar me perturbaba a tal grado que colapsaba mi mente,
una y otra vez. Mientras me sujetaban una docena de hombres como si
fuese un trapo, mi cuerpo era desgarrado con tal frialdad que sólo podía
sentir una agonía tétrica, mis deseos de morir en ese instante se
hicieron presentes en convulsiones. Siendo atropellada por tantos
hombres, perforando cada parte de mi cuerpo sin un poco de tacto, mi
cuerpo sólo era un trozo de carne para ellos durante no sé cuanto.
Ahogandome, llenandome y vaciandome de fluidos comence a perder toda
esperanza y toda resignación se alejaba mientras más hombres llegaban.
Mi cabeza no deseaba saber más, mi vista se nublaba mientras mis ojos,
por inercia propia, comenzaron a desorbitarse.
Hoy sólo parece un
mal recuerdo, una pesadilla. Sigo en el negocio, todos me tratan muy
bien. Soy muy feliz por que ellos, a pesar de todo, no me han
abandonado.
—Oye, ahora por favor, dame un hijo.
—No, yo te daré todo mi amor hasta que tengas un hijo mío.
—¡Cállense todos!, ahora es mi turno.
—¡Paren ustedes! ella me lo prometio a mi ayer.
Tranquilos, no se preocupen, les daré un hijo a todos…
Emman.
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