I
Se cubre bajo las sabanas
invitando con su mirada viajera
al eterno vació de un falso amor.
II
—¿Quién él?
Se preguntaba mientras sus cuerpos
se aproximaban lentamente al infinito.
Enhuesados, dejaban atrás el mar
de indiferencias y a la par se convertían
en arena fértil para Megascolides.
III
Es inevitable el suspiro propicio
al mirar lo que yace bajo la piel.
Bailas emanando todo tu sentir
y nos volvemos así mismos
ajenos de nosotros y
de todo lo que nos rodea tras los
bordes de tu piel.
IV
Sin querer ser más ni nada
respiro el brillo de tus ojos mientras
devoro la parte más suave de tu lengua.
Perdiéndome en los contornos uniformes
de tus orejas...
V
Me tiene atrapado,
adentra su cuerpo al mio,
hunde sus frustraciones y esperanzas
mientras exhala mi esencia susurrándome
el silencioso latido de su corazón.
Emman.
Del pensar, para pensar... Nadie, nada, usa, huye, sigue, siente. Solo junto al tiempo, solo todo el tiempo... Muerto.
domingo, 8 de diciembre de 2013
He de decirte
He de decirte que no hay más valor distante,
la paloma en el cielo se evapora creando nubes,
las cascadas caen con repeticiones engañosas
mientras nuestra vista atisba nuevas personas.
He de decirte que las desiguales pisadas golpean los mares
de nuestra oscuridad, encontrándonos a la muerte
dentro de nuestra mente, provocando siluetas varias
que giran con sutil belleza rasgando nuestra piel.
He de decirte que si sigues tu camino, no podré mirar más
tu mirada herida esparciendo ríos en mis bosques solitarios.
Los cantos que evocan mi espíritu y renacen mis pulsaciones.
Hermosa paloma sobre el cielo del placer efímero.
He de decirte que si te disipas de mí habrá intemperie,
crearas ojivas cristalinas empapadas de melancolía.
Se perderán una vez más nuestros ojos y
los suspiros absortos entonaran el cántico del invierno.
He de decirte una sola vez más.
Astro de mis noches. Brote de mis atardeceres.
Que te odio desde el fondo de mi corazón
Y que también te quiero
con toda mi alma...
Emman.
la paloma en el cielo se evapora creando nubes,
las cascadas caen con repeticiones engañosas
mientras nuestra vista atisba nuevas personas.
He de decirte que las desiguales pisadas golpean los mares
de nuestra oscuridad, encontrándonos a la muerte
dentro de nuestra mente, provocando siluetas varias
que giran con sutil belleza rasgando nuestra piel.
He de decirte que si sigues tu camino, no podré mirar más
tu mirada herida esparciendo ríos en mis bosques solitarios.
Los cantos que evocan mi espíritu y renacen mis pulsaciones.
Hermosa paloma sobre el cielo del placer efímero.
He de decirte que si te disipas de mí habrá intemperie,
crearas ojivas cristalinas empapadas de melancolía.
Se perderán una vez más nuestros ojos y
los suspiros absortos entonaran el cántico del invierno.
He de decirte una sola vez más.
Astro de mis noches. Brote de mis atardeceres.
Que te odio desde el fondo de mi corazón
Y que también te quiero
con toda mi alma...
Emman.
Fanales ingenuos
Realmente
no sabía lo que hacia, creí que era la manera más fácil de obtener
dinero para el aborto. Mi novio me ha dejado y no tenía otra solución,
no había nada más. Pensé al ver el anuncio en el periódico: “se busca
mujer joven para modelar lencería, gran salario y trato justo”. De
inmediato llamé y obtuve el trabajo, al día siguiente me citaron en sus
oficinas, una zona bastante lujosa, por un instante soñé en modelar en
Francia, Italia, Alemania. Mientras hablaba con la recepcionista que me
invitaba a subir al tercer piso.
En el elevador, a un costado se
encontraba un sujeto bien vestido, con voz agitada, jadeante, me
comenzó hablar y al instante sus manos cubrieron mi rostro mientras
escuchaba vagamente un “hola, buenas tardes”…
—Mira, esta despertándose.
—Ya era hora, quizá la excitación le ha despertado.
—¡Idiota!, es por que la estas ahogando.
—Jajajajajaja, lo siento, es que su expresión es genial.
No podía creerlo, no quería, mi llanto no paraba, el hecho de ni
siquiera poder gritar me perturbaba a tal grado que colapsaba mi mente,
una y otra vez. Mientras me sujetaban una docena de hombres como si
fuese un trapo, mi cuerpo era desgarrado con tal frialdad que sólo podía
sentir una agonía tétrica, mis deseos de morir en ese instante se
hicieron presentes en convulsiones. Siendo atropellada por tantos
hombres, perforando cada parte de mi cuerpo sin un poco de tacto, mi
cuerpo sólo era un trozo de carne para ellos durante no sé cuanto.
Ahogandome, llenandome y vaciandome de fluidos comence a perder toda
esperanza y toda resignación se alejaba mientras más hombres llegaban.
Mi cabeza no deseaba saber más, mi vista se nublaba mientras mis ojos,
por inercia propia, comenzaron a desorbitarse.
Hoy sólo parece un
mal recuerdo, una pesadilla. Sigo en el negocio, todos me tratan muy
bien. Soy muy feliz por que ellos, a pesar de todo, no me han
abandonado.
—Oye, ahora por favor, dame un hijo.
—No, yo te daré todo mi amor hasta que tengas un hijo mío.
—¡Cállense todos!, ahora es mi turno.
—¡Paren ustedes! ella me lo prometio a mi ayer.
Tranquilos, no se preocupen, les daré un hijo a todos…
Emman.
Merienda
—¡Alguien! ¡ayúdenme! ¡por favor! ¡auxilio!
Gritaba con una
desgarradora voz que despertó facciones de mi inmóvil rostro mientras
arrastraba a su inerte novio. Deslizándolo hacia la habitación helada,
comencé a recordar aquella niña de color canela, su piel llena de
esperanzas se volvió fría en un instante.
Un hueco en el estomago y un aliento agrio me instaron a regresar en sí y acercarme a ella:
—¿Usted me va a violar, señor?
Me preguntó con una mirada que perforaba toda resignación, su vida se
quería escapar por sus brillantes ojos, rojizos y húmedos. Lo que me
provocó responderle con una sutil voz a la par de una sincera sonrisa:
—No, señorita. Yo sólo soy un caníbal.
La sombra de ti
Si tan sólo pudiera regresar el tiempo para cambiar algunas cosas...
Bastarían
unas palabras para cambiar el rumbo de mi vida. Quizá ya estuviera
muerto, o tal vez no pensaría igual que en estos momentos. No es que mi
vida se aya convertido en una basura, me va bien sobreviviendo, me
dedico a supervisar el trabajo de varias personas en una empresa
pequeña. Últimamente no sé lo que sucede conmigo, finjo reír e invento
situaciones que no he vivido para hacer feliz a las personas que me
rodean. ¿Qué más da lo que me suceda?
Parece que nunca encontraré
las respuestas de mi situación, ¿como es posible saber si las cosas
malas son sólo errores? No dejo de preguntarme, de lamentarme desde el
fondo de mi corazón por pretender tener algo que nunca fue mio. Quizá
nuestro destino es algo que sucede todo el tiempo. Nuestros corazones se
enfriaron desde el primer beso, siendo egoístas queriendo vivir siempre
unidos, siempre juntos. A veces me hago a la idea de que no hay
necesidad de estar triste y me vuelvo loco, me desespero por no poder
derramar más lagrimas... He estado bebiendo últimamente con la esperanza
de olvidar, de tener un poco de calor por las noches.
A veces
sueño que estoy cerca del cielo, en colinas verdes con una cálida brisa
de verano, la luz del sol refleja mi sombra de forma gigantesca. Y sin
más, todo se vuelve oscuro...
Al despertar viene a mi mente el
autobús con la publicidad de zapatos que se la llevo, que hizo que jamas
la vuelva ver. Si tan sólo no nos hubiéramos encontrado aquella noche,
si no hubiera estudiado en la misma escuela, si no hubiéramos peleado
por pretender controlar nuestro futuro. No hubiera pasado nada de esto, o
quizá aún estuviera a mi lado.
El recuerdo nunca dejara de doler,
la vida es dura y nunca podré saber que me depara después de cada
momento vivido. Ahora lo sé, quizá todo cambie en un futuro pero
ahora...
...ahora ya no me sirve de nada.
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